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    Gran parte del mundo académico y científico afirma que los videojuegos, utilizados con precaución, pueden aportar beneficios a la salud física y mental de los jugadores. Últimamente, además, cada vez son más los estudios que demuestran que los videojuegos, según su tipo, pueden estimular y mejorar diversas capacidades cognitivas.

    Participación en videojuegos

    La base de los beneficios de los videojuegos reside en su notable capacidad para atraer a los jugadores. Para generar esta implicación, se enriquece un diseño de juego especial con elementos adecuados para este fin. Incluyendo reglas, desafíos, comentarios, recompensas y niveles de dificultad. La literatura científica propone diversas interpretaciones que subyacen a los procesos de implicación en los videojuegos.

    Como sentirse hábil o experto en una actividad, autónomo y resolutivo en las elecciones, relacionado e interactivo con los demás. Consiste en aplicar elementos y mecanismos del videojuego para hacer atractivo un sistema no diseñado principalmente para entretener y generar beneficios motivacionales.

    Beneficios de los videojuegos: la evidencia científica

    Tanto en el ámbito de la salud como en el del aprendizaje y la enseñanza.

    Beneficios de los videojuegos en la salud

    En general, elementos como la retroalimentación, las recompensas y las recompensas en las actividades de los videojuegos permiten que diferentes protocolos clínicos se vuelvan convincentes. Estos sistemas se utilizan para involucrar a los pacientes en la realización de pruebas diagnósticas o ejercicios terapéuticos-rehabilitadores repetitivos y desmotivadores. Pueden servir para entretener a personas mayores, con actividades competitivas a nivel físico y mental. Así como educar a personas con enfermedades crónicas, como diabetes, sobre un estilo de vida adecuado.

    Si quieres profundizar más en este tema, hemos dedicado un artículo específico a los videojuegos utilizados como terapia.

    Beneficios de los videojuegos en la esfera cognitiva

    Muchos experimentos han demostrado efectos positivos de los videojuegos estratégicos para mejorar la percepción, la memoria, la atención y la función ejecutiva.

    Beneficios de los videojuegos sobre los Procesos Visuales

    La patología mejora en muchos de los jugadores examinados. Y también vuelve a la normalidad la visión estereoscópica, es decir, la capacidad de coordinar los dos ojos para percibir la profundidad.

    Beneficios de los videojuegos en la Dislexia del Desarrollo

    Diversas investigaciones han demostrado que los videojuegos son eficaces en la prevención y el tratamiento de la Dislexia del Desarrollo. Es un trastorno neurobiológico hereditario, que se detecta en niños en edad de desarrollo. Interfiere significativamente con el aprendizaje escolar o las actividades diarias que requieren habilidades de lectura. Actualmente los tratamientos se basan en la mejora fonológica, con el fin de agilizar y mejorar la precisión lectora.

    Una nueva alternativa al modelo fonológico tradicional, que mejora significativamente la capacidad lectora, incluso jugando durante tan solo 12 horas. También se ha destacado que los niños con DSL también presentan déficit de atención, al igual que en la Dislexia.

    Beneficios de los videojuegos sobre el bienestar personal

    Aquí, al cabo de unos minutos, se experimenta una sensación de bienestar y se redescubre la paz interior.

    Se descubrió que la cantidad real de tiempo dedicado a jugar tiene efectos positivos pequeños pero significativos en el bienestar mental. La diversión y la satisfacción que sienten los jugadores estimulan sensaciones positivas en el ámbito psicofísico. También mejoran la autonomía, el sentido de pertenencia al grupo y la capacidad de experimentar placer divirtiéndose. Las investigaciones han demostrado que los videojuegos ayudan al cerebro a estimular la producción de endorfinas.

    Son neurotransmisores producidos naturalmente por el cerebro que tienen efectos analgésicos, antidepresivos y dan sensación de placer y bienestar. Otros estudios publicados afirman que jugar videojuegos reduciría el estrés físico y mental. Una investigación estadounidense muestra que los videojuegos con movimientos corporales promueven el bienestar físico.

    Beneficios de los videojuegos en la socialización

    Con ellos puedes jugar simultáneamente con otros jugadores, estén donde estén en el mundo. Un estudio publicado por una empresa de investigación estadounidense da fe de cómo muchos videojuegos ayudan a socializar a través de grandes comunidades virtuales. De esta manera se desarrollan buenas habilidades de cooperación. Los videojuegos online permiten establecer relaciones sociales incluso entre personas muy distantes.

    Las investigaciones han encontrado que las relaciones sociales están fuertemente correlacionadas con la autopercepción de bienestar. De ello se deduce que los videojuegos online pueden promover el bienestar, especialmente en aquellas personas con poca propensión a socializar.

    Beneficios de los videojuegos en el aprendizaje y la enseñanza

    Según diversas investigaciones, los niños que juegan a videojuegos pueden desarrollar habilidades lógicas y perceptivo-motoras y aprender materias mientras se divierten. De la literatura se desprende que el uso de videojuegos puede aumentar los conocimientos lingüísticos, matemáticos y de lectura.

    Otros beneficios de los videojuegos

    Ahora es bien sabido que jugar videojuegos permite desarrollar numerosas habilidades muy buscadas por las empresas en la actualidad. Hoy en día, los edugames, juegos de entrenamiento, utilizados en ámbitos como universidades, corporativos, militares, también están bastante extendidos. Según los estudiosos, los videojuegos también serían útiles, entre otras cosas, como ayuda experiencial en la vida real. Asumen el papel de un verdadero mecanismo de aprendizaje.

    Conclusiones y consejos

    En la práctica, desmiente algunos prejuicios sobre los videojuegos y abre nuevas perspectivas para este sector actual con un potencial inexplorado. No deben terminar influyendo en la vida, las actividades diarias y las relaciones, hasta el punto de convertirse en una verdadera adicción.